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Rutina: ¿Cómo afecta en las relaciones?

Muchas veces tendemos a asumir que rutina y aburrimiento son conceptos idénticos. Tanto es así que podemos afirmar que muchas relaciones pueden empezar a desvanecerse cuando la rutina hace estragos en ellas.

Según la RAE, la rutina es la costumbre o hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y de manera más o menos automática. Sin embargo, el aburrimiento se refiere a  “cansancio del ánimo originado por falta de estímulo o distracción, o por molestia reiterada” o “persona, cosa o situación que aburre”.

La rutina, independientemente de las relaciones, puede ser muy positiva. Hay personas que cada día mantienen diferentes rutinas de ejercicio en el gimnasio, de alimentación, de organización del tiempo y las tareas, de sueño, de estudio, etc. Estas son rutinas difíciles de eliminar, al menos a largo plazo, porque aportan un importantísimo grado de control y bienestar al individuo.

Del mismo modo, no se trata de hacer todos los días los mismos ejercicios, consumir los mismos alimentos, ni estudiar los mismos libros.

Puede que haya veces que nos encontremos con personas que sí que hagan todos los días lo mismo y les vaya muy bien, pero la rutina no tiene por qué ser estrictamente así.

¿Conocéis a alguien que vaya al gimnasio desde hace mucho tiempo?

Naturalmente, para esa persona es un hecho rutinario. Aunque siempre existe la posibilidad de ser flexible, generalmente esta persona tendrá unas horas y una dinámica de ejercicio establecida:

“Voy al gimnasio de lunes a viernes después de trabajar, sobre las 20 horas. Suelo estar una hora y media. Cada día hago diferentes ejercicios que responden al trabajo de diferentes grupos musculares: los lunes, miércoles y viernes los dedico a la parte superior del cuerpo y, martes y jueves a la inferior. Además, antes de hacer los ejercicios hago un calentamiento de 20 minutos corriendo en la cinta y después de los mismos, una tabla de estiramientos y otros 30 minutos de cardio”.

Parece que la persona del ejemplo tiene una rutina de ejercicio bastante estructurada pero, ¿quiere decir esto que sea aburrida? En absoluto. De hecho, si le preguntamos a una persona que lleve a cabo una rutina de este tipo si quiere deshacerse de este hábito, seguramente nos respondería que si lo hiciese se sentiría, tanto física como psicológicamente, mucho peor y que no lo cambiaría por nada del mundo.

Hay que tener en cuenta que siempre podemos realizar modificaciones en nuestros hábitos, ya sea porque queramos mejorar o porque la situación así lo requiera:

“Cada día hago 5 comidas. Cuando me despierto desayuno una tostada con aceite y un café; a media mañana tomo una fruta que intento ir variando según la temporada; a la hora del almuerzo tomo un gran plato de verduras con una ración de proteínas y otra de hidratos que también voy combinando para no aburrirme; en la merienda tomo un puñadito de frutos secos; y en la cena, de nuevo verduras, proteínas y algo de hidratos. Hace poco me hablaron de las propiedades de la quinoa y creo que voy a incluirla, de momento, una vez por semana en mi rutina de alimentación. Lo haré cuando vuelva del viaje. La próxima semana me voy con mi pareja a Roma y nos gustaría probar diferentes recetas italianas de pizza y pasta”.

Si le preguntamos a esta persona si está a dieta, seguramente que nos responda que no. Las dietas son aburridas y suelen estar impuestas. Llevar una rutina de alimentación no tiene por qué ser aburrido ya que nos permite elegir los alimentos, innovar con diferentes platos, probar alimentos nuevos y, sobre todo, el cuerpo nos lo agradece. De hecho, esta persona al volver del viaje, seguramente desee volver a su rutina de alimentación a pesar de haber disfrutado de la gastronomía del país mucho más que una persona que tienda a consumir estos alimentos en su vida diaria.

Entonces, basándonos en estos dos ejemplos, ¿por qué pensamos que la rutina en las relaciones es sinónimo de aburrimiento?

La rutina lo que consigue es estructurar y dar un orden a la relación.

Hay parejas que viven y trabajan juntas, por lo que buscan cada semana hacer algo fuera de casa para verse también en otros ambientes diferentes; otras que tienen hijos y, cuando los acuestan planifican una película o serie que quieran ver juntos, pues es el único tiempo que tienen para disfrutar el uno del otro; otras que están separadas y/o muy ocupadas durante los días laborables por diferentes motivos y deciden reservar su tiempo juntos los fines de semana; otras que viven juntas, pero pasan la mayor parte del tiempo fuera de casa y cada día se encuentran a la hora de la cena para contarse lo acontecido durante el día; otras que tienen estipulados o planificados algunos días de la semana: “miércoles-cine”, “sábado-cena” o “domingo-relax”; etc.

Lo mejor de todo es que ninguno de estos hábitos, que pueden verse pesados o aburridos desde fuera, lo son para aquellos que los practican. Porque tal y como dice la definición descrita anteriormente son las personas, cosas o situaciones las que aburren. De este modo, la relación será aburrida si las personas que la conforman lo son, puesto que las cosas o situaciones pueden ser elegidas anticipadamente y negociadas para el disfrute de ambos.

Por ello, no debemos de tener miedo de que existan determinadas rutinas en nuestra relación ya que, si son elegidas y planificadas en común, no tienen por qué ser aburridas e incluso pueden llegar a ser maravillosas.


En el último apartado del libro “Amor del bueno” de Mila Cahue, podemos obtener más información sobre rutina y aburrimiento. Os dejamos el enlace de su web profesional donde podéis leer algunas páginas del libro y encontrar información de otros libros y publicaciones de la autora:

 https://milacahue.com/category/amor-y-pareja/


¿Qué piensas sobre este tema? Comparte si conoces a alguien a quien pueda interesarle y comenta si quieres dejar tu opinión.

Sobre la autora

Irene Arroyo

Psicóloga Sanitaria especializada en el ámbito de la alimentación, los Trastornos de la Conducta Alimentaria y la Obesidad. Interesada en el autoconocimiento y la resolución de problemas cotidianos.

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4 Comentarios

  • Me siento súper identificada con “miércoles-cine”. Mi novio y yo vamos todas las semanas al cine. Lo tenemos por costumbre desde que nos conocimos. La verdad es que hay amigos que dicen que es un poco aburrido, sobre todo si no hay pelis muy interesantes pero a nosotros nos encanta pasar ese rato juntos comiendo palomitas y riendo. Me ha gustado mucho !!!

    • Me alegro de que te hayas sentido identificada y te haya gustado Paula. Eso es lo que queremos conseguir desde Quererse es Poder, que os conozcáis mejor a vosotros mismos y sigáis haciendo todo aquello que os aporta beneficios. Muchas gracias por tu comentario. ¡Un saludo!

  • Es verda que muchas veces pensamos que la rutina es aburrida y estamos deseando romperla como sea, pero como bien dices tambien es verdad que hay habitos que son saludables y de los que nos es dificil desprendernos aunque los demás no lo vean así. Muy interesante!!!!

    • Toda la razón MB. Tenemos que fijarnos en aquellas rutinas que nos hagan sentir bien a los nosotros, independientemente de si son o no aburridas para los demás. Muchas gracias por tu comentario.

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